Tordesillas: pueblo hostil, cerrado, brutal, sanguinario, camorrista, sin respeto por los animales ni sus derechos, un año más ha demostrado su ensañamiento salvaje y cobarde con un animal elegante, noble, hermoso y bravío: el toro.
Tordesillas sept. 2014: un año más demostrando su salvajismo sanguinario y su cobardía.
http://www.elmundo.es/espana/2014/09/16/5417ffcc22601d62718b4579.html
http://www.eldiario.es/sociedad/FOTOS-Detenciones-activistas-Toro-Vega_0_303769792.html
http://www.lavanguardia.com/vida/20140916/54416014130/toro-de-la-vega.html
Definen a la perfección la crueldad de ese pueblo y sus costumbres: Artículos e imágenes de Facebook
TORO DE JÚBILO DE MEDINACELI, Soria
, PRÓXIMA CITA CON LA CRUELDAD.... Convoca: P.A.C.M.A.
¡¡¡ BASTA !!!. La Junta de Castilla y León quema animales vivos.
VÍDEO: http://es.youtube.com/watch?v=_fauHAIQoyM informacion@pacma.es Teléfono: 685 726 737
 

TORO DE LA VEGA
La mayor salvajada de los humanos...

TORDESILLAS TE ESPERA

NO a la crueldad. NO al maltrato de seres inocentes
NO a seguir educando a los niños en la violencia
NO a que con nuestro dinero paguen tortura y muerte
NO a seguir haciendo espectáculo del sufrimiento y el dolor ajeno.
¡NO AL MALTRATO ANIMAL!
Si tú no dices NO, ¿quien lo hará por él
?

  ¡TE ESPERAMOS!
ÉL TE NECESITA,
NO LE FALLES
CADA AÑO SEREMOS MÁS

TORO DE JÚBILO DE MEDINACELI, Soria

La noche del 15 al 16 de noviembre se celebra una de las aberraciones más conocidas entre los toros embolados: el Toro de Júbilo de Medinaceli (Soria). Aunque en esta página no se hacen distinciones entre los toros torturados de esta sádica manera, creemos que es importante unirse y apoyar las acciones que se realizan contra cada una de estas crueldades. A continuación hemos recopilado diferentes eventos y campaña de firmas que se están organizando por distintos compañeros animalistas contra esta barbarie, os dejamos los enlaces:
ENLACE DEL EVENTO:
https://www.facebook.com/events/858886107479635/?ref=ts&fref=ts
La noche del 15 al 16 de Noviembre, a las 23.30, comienza la pesadilla para el Toro Júbilo.
Traed pancartas, megáfonos, lo que se os ocurra!
Pongamos esta barbaridad en el mapa de la abolición. No podemos ser 40 personas como en otras ocasiones. Así conseguimos NADA.

Como bien sabéis, u os enteráis ahora, el Toro Júbilo es un toro embolado, es decir, con fuego en los cuernos.
Embolar a un toro o a una vaca significa instalarse unos artilugios de hierro apretados con tornillos a los extremos de sus cuernos, que contienen unas bolas con liquido inflamable para que arda como una antorcha durante horas.
Esta práctica es absolutamente antinatural, el fuego causa pavor a todos los animales ya que este es instintivamente identificado como una señal de peligro, por lo tanto el toro intenta desesperadamente apagar el fuego que le arde en los cuernos.
El liquido inflamable que ha sido untado previamente, imposibilita que el fuego se apague. Las consecuencias de esta práctica son terribles para los toros. En primer lugar, lógicamente, el toro se quema. Aunque los defensores de los toros embolados digan que esto no es cierto y que al toro se le unta barro en el lomo para evitar que se queme, el barro se seca y se desprende, con lo cual las chispas que se desprenden, queman al toro en la cara, en el lomo y en los ojos.
Los cuernos también son un área sensible, que al calentarse provocan un terrible dolor. Los toros intentan desesperadamente apagar el fuego que les han prendido en las astas, ante las dificultades que padecen, los toros pueden dislocarse el cuello o desnucarse debido a los movimientos bruscos provocados por el pavor y la desesperación. Los toros de fuego sufren, especialmente, daños psicológicos, por esta razón no es extraño que en algunos casos los toros intenten poner fin a este martirio suicidándose, despeñándose o lanzándose contra una pared. Como en tantos otros pueblos de España, todo es esquivarle y burlarle ayudándose de cinco hogueras, como cinco patrones tiene la ciudad que fue celtí­bera, que el toro no se atreve a saltar.
Cuando decaen el fuego y la energí­a, el toro es apartado y posteriormente ajusticiado para una semana después cocinarlo en grandes marmitas colectivas que propician un banquete popular. (Copiado de animanaturalis.org) Podéis mostrar vuestra opinión aquí: Ayuntamiento de Medinaceli,Soria, España + 34 975326053 Diputacion Provincial de Soria: Email: prensa@dipsoria.com Presidente de la Junta de Castilla y Leon Juan Vicente Campo Plaza de Castilla y Leon,1 España Fax + 34 983411269 Email: presidente_responde@cpat.jcyl.es Otra de las acciones que se están preparando: ENLACE DEL EVENTO: https://www.facebook.com/events/350479461779475/ Contra el Toro de Júbilo. Los que quieran venir y no tengan medio de transporte escribir por favor al mail: Ocupatordesillascatalunya@hotmail.com Campaña de firmas: http://www.peta.org/action/action-alerts/urgent-bulls-tortured-fire-sadistic-spanish-festival/

"Me enorgullezco de no haber figurado nunca, entre la clientela especial de las corridas de toros." Ramón y Cajal.
"La Fiesta Nacional, es la exhaltación máxima de la agresividad humana."
Dr. Félix Rodríguez de la Fuente.
"Siempre me han aburrido y repugnado las corridas de toros."
Miguel de Unamuno.

Igualdad Animal se infiltra en Tordesillas y graba la muerte de Afligido. info@igualdadanimal.org

miércoles, 28 de septiembre de 2011 19:31.
Se llamaba Afligido. Fue perseguido, lanceado y murió tras cuarenta minutos de suplicio.
Por cuarto año consecutivo, varios activistas de Igualdad Animal nos hemos infiltrado entre los taurinos para ser testigos de todo el evento y grabar con cámaras ocultas la matanza de Afligido con el objetivo de mostrar a la sociedad el padecimiento de este animal para entretenimiento de los vecinos del lugar.

Durante cuarenta minutos el toro fue acosado por cientos de personas montadas a caballo y a pie y armadas con picas con el único fin de perseguirlo y matarlo. Una vez ya en la explanada a las afueras de Tordesillas, Óscar Bartolomé Hernández –conocido como "Zamorano"–, le clavó una pica al toro en un costado provocándole graves heridas y dificultad para moverse. Los participantes obligaron al toro, que yacía echado tratando de recuperarse, a levantarse varias veces moviéndolo por los cuernos. En una de tales ocasiones el toro se levantó y embistió a uno de los asistentes.

Tras varios minutos tratando de alancearlo de nuevo y de un intento de escapar, finalmente quedó en el suelo donde intentaron apuntillarle y seccionarle la médula espinal. Sin embargo el suplicio no había termina-

do, los taurinos se habían olvidado del cuchillo utilizado para ello y emplearon una de las lanzas que clavaron repetidamente durante varios minutos en la nuca del animal.
Cuando Afligido se encontraba todavía vivo, los asistentes lo cubrieron con una lona negra con el fin de evitar que se tomasen fotografías de su estado. Tras varios minutos, los activistas de Igualdad Animal presenciaron atónitos cómo los participantes clavaban insistentemente un destornillador en la nuca al toro...

Este es el cuarto año consecutivo en el que activistas de Igualdad Animal nos infiltramos en el festejo de Tordesillas para documentar y mostrar a la sociedad aquello que tratan ocultar a la opinión pública amenazando a los periodistas y activistas por los derechos animales. Es necesario y urgente que avancemos hacia una sociedad donde dejemos de explotar a los animales, donde nos pongamos en su lugar y comprendamos que la tradición o la cultura no pueden justificar el sufrimiento y la matanza de seres inocentes que al igual que cada uno de nosotros deseen vivir y no sufrir.
Ayúdanos a seguir defendiendo a los animales, hazte socio-colaborador ahora.... TorodeLaVega.org - Igualdad Animal

Por favor, únete a nuestra página
TOROS EMBOLADOS: ABOLICIÓN para acabar con esta barbarie y firma esta petición. Muchas gracias por adelantado.
https://www.facebook.com/torosembolados.abolicion
  http://chn.ge/1rN4G7E?share_id=Jketohonbk
Los festejos taurinos en CATALUNYA (CORREBOUS) continúan en octubre.
En el municipio de ULLDECONA, el viernes día 17, se torturará a un TORO DE FUEGO (bou embolat).
Estos animales sufren intensa sensación de miedo por vejaciones y acosamie...nto al que se ven sometidos por parte de los aficionados a estas salvajadas, más el intenso miedo y daños que les causa el fuego sobre la testuz,… hasta llegar a provocar defecaciones tal como se puede ver en la imagen (manos del torturador que lo sujeta por la cola).
Si deseáis exponer vuestra opinión sobre estas fiestas de TORTURA, FUEGO Y MUERTE, podéis dirigiros al ayuntamiento de Ulldecona:
ajuntament@ulldecona.cat
Vacas y Toros embolados
Al hablar de tauromaquia, se suele pensar casi exclusivamente en las torturas y asesinatos llevados a cabo durante las corridas de toros en las plazas construidas para tal fin. Desgraciadamente, empero, la tauromaquia no abarca sólo ese campo. Los miles de toros y vacas embolados anualmente en la provincia de Castellón dan fe de ello.
En mi caso personal no tardé mucho en comprender, que aquellas prácticas que se celebraban año tras año por las calles de los pueblos castellonenses, no podían aportar felicidad a todos los participantes. Algo me decía que los protagonistas, es decir, las vacas y los toros embolados, no eran tan felices como los demás participantes de la "fiesta".
Las huellas de sangre que a menudo dejaban sus pezuñas heridas sobre el asfalto, la metamorfosis que sufría su carácter al ser exhibidos, los laberintos sin salida dentro de los cuales debían correr, las bolas de fuego sobre sus cabezas durante las noches de verano... era un cúmulo de pruebas con demasiado peso para seguir creyendo que el "espectáculo" les resultaba favorable.

En Castellón (provincia de España donde se celebran más vacas y toros embolados) casi todos los municipios, e incluso aldeas, celebran sus fiestas mayores, generalmente en honor a alguna virgen o santo patrón, mediante los tradicionales y arraigados "festejos" de bous al carrer (toros en la calle) Los actos incluyen exhibición de vacas, toros, becerros jóvenes y vacas y toros embolados.
El art. 5 del Decreto 148/98, de 22 de sept., de la Generalitat Valenciana, establece que la muerte del animal no se realizará en público y deberá procederse al aturdimiento previo, sin embargo en público y sin aturdimiento es como se suele llevar a cabo en muchos de los municipios y/o aldeas, a manos de los mismos verdugos que momentos antes actuaron de emboladores.
El momento sublime de la fiesta: embolando al toro
Embolar a un toro o a una vaca significa instalarse unos artilugios de hierro apretados con tornillos a los extremos de sus cuernos, que contienen unas bolas con una materia inflamable que arde como una antorcha durante largo tiempo.
Para poder llevar a cabo tal hazaña, los hombres más "atrevidos" del pueblo, muestran su "valentía" uniéndose en masa con el fin de, en primer lugar, colocar una cuerda alrededor del cuello del animal, el cual se encuentra encajonado, sin comida, agua ni ventilación, esperando a que la puerta de su ataúd se abra para conducirle al infierno.
Acto seguido, tras abrir dicha puerta, tiran todos de la cuerda con fuerza y el animal, al salir, queda empotrado de cabeza contra un grueso tronco de madera plantado en el suelo, que a través de un agujero en su parte posterior, deja que la cuerda le atraviese y se deslice para que su pesado cuerpo quede bien inmovilizado al tirar de ella.
Ésta es la parte más espectacular de la "fiesta" para todo buen aficionado a los toros embolados. Es en ese punto cuando la gran mayoría satisface su ilusión de tirar de la cuerda por delante, o bien, tirar del cuerpo del animal por detrás, ya que mientras su cráneo está incrustado contra el tronco y la cuerda ejerce la máxima tracción hacia delante gracias a los infinitos voluntarios que tiran de ella, el rabo, el lomo, y en definitiva, el animal entero indefenso queda a disposición de quien quiera tirar de él por atrás. El número de voluntarios es directamente proporcional a la longitud de la cuerda y del cuerpo (especialmente del rabo)
Durante el momento descrito, el animal inmovilizado, aterrado, agredido y sin posibilidad alguna de defenderse, muge amargamente de dolor y desesperación. No es necesario presenciar el acto para oír sus mugidos, se suelen percibir de bastante lejos como un grito desgarrador de socorro, en medio de la oscuridad de una noche en la que una multitud humana parece haberse puesto de acuerdo, como las hormigas de un hormiguero o las abejas de un enjambre, para llevar a cabo la labor casi con la misma precisión y coordinación que ellas.
Una vez prendido el fuego a las bolas, se suelta al animal para que corra dentro de un recinto de calles cortadas al efecto. A veces también se les embola en plazas, aunque es mucho menos frecuente.
A la embolada, le siguen los comentarios acerca del valeroso coraje del enjambre humano que la ha hecho posible.
¿Disfrutarías con unas bolas de fuego en tu cabeza?
El toro embolado, al que a menudo también se le coloca una albarda con campanas alrededor de su cuello, tiene como primer instinto correr para alejarse rápidamente de ese tronco donde se le ha producido tanto dolor, al sentirse, de alguna manera "liberado".
Mas las vacas y los toros son mamíferos superiores dotados de una inteligencia que les hace apercibirse con prontitud que por más saltos que den, no conseguirán desprenderse de ese fuego instalado sobre sus cabezas y que ese laberinto dentro del cual se encuentran, no tiene posibilidad alguna de escapatoria.
Así pues, sus movimientos pronto empiezan a ser muy reducidos, siendo los mismos aficionados a la "fiesta" los que la definen como aburrida tras los primeros 10 ó 15 minutos.
El toro embolado, desconcertado y solo entre tantos seres extraños gritándole y provocándole, sin entender qué está sucediendo, está agotado y posiblemente deshidratado, tras haber permanecido horas o incluso días dentro de ese féretro especialmente diseñado para él, donde no se le ha permitido moverse, ni girarse, ni rascarse... no siente ganas de divertir a nadie en ese juego injusto al que ha sido sometido a la fuerza por sus secuestradores y sus verdugos, sólo siente deseos de que le dejen en paz.
El peso de las bolas ancladas en sus cuernos, la luz cegadora del fuego próxima a sus ojos, el estruendo causado por los miles de aficionados que le rodean, ávidos de violencia, y la desesperación al comprender, a su manera, que la liberación no existe para él, lleva escrito en su mirada el verdadero significado de la palabra soledad.
Derecho a la vida y al respeto
Mientras los derechos básicos e inalienables de billones de seres sintientes se vean día tras día pisoteados e ignorados, excluyendo a estos seres de la comunidad moral y mientras la tortura, el dolor y el derramamiento de sangre sean definidos como fiesta, será difícil recorrer el camino para llegar a la abolición.
No obstante, es imprescindible luchar para llegar hasta ella y no sólo para evitarles la muerte en tales festejos o para lograr unas bolas con menos fuego o unas banderillas más pequeñas.
Si los animales están dotados de sensación (y sabemos que sí lo están) ello no significa solamente que poseen un interés en su propia existencia, sino que además lo poseen para lograr una existencia sin sufrimiento.
Es un absurdo defender únicamente el derecho a la vida, si esa vida no puede ser digna y sin sufrimiento.
Esperemos pues, que nuestro compromiso ético por la Liberación Animal y la fuerza de nuestra posición moral alcance algún día las conciencias de quienes hasta ahora se nos han opuesto, ya que la justicia de nuestra causa es lo que le otorgará indudablemente la victoria a nuestra lucha.
Tengamos fe, como dice Peter Singer, en que la fuerza del razonamiento ético pueda vencer al egoísmo de nuestra especie.

Elías Arca

Carta al lancero Óscar Zamorano Correo Tortuga

Miércoles 14 de Septiembre de 2011

Por Julio Ortega Fraile

Señor Oscar Zamorano, sé que siente orgulloso de haber matado este martes 13 de septiembre. Y lo ha hecho con lo que suelen constituir agravantes: premeditación, alevosía y cuadrilla. Sin embargo, lejos de criticarle, le han ovacionado. No le han detenido, sino que en su lugar le han premiado. Lo que yo quisiera denominar como “su crimen” no está contemplado como tal porque constituye una excepción legal. En otro lugar, en diferente momento y con la misma víctima, lo que Usted ha perpetrado habría sido un delito. Hoy, algunos lo llaman proeza.

La víctima: Afligido, un toro de 600 kilos. El lugar: Tordesillas. La ocasión: las fiestas en honor a la Virgen de la Peña. Todos estos factores circunstanciales marcan la diferencia entre el deseo que muchos tenemos de calificarle como malhechor y, en el colmo de la aberración, que además de no poder hacerlo tengamos que ver cómo es tratado como un héroe. Pero las cuestiones formales no pueden jamás desvirtuar la naturaleza de su acción. En este caso perversa. Por tal motivo tenemos claro que Usted carece de las cualidades indispensables para entender que la vida de un animal ha de ser respetada. Que desconoce valores como la compasión o la empatía. Que no sólo no se duele, sino que se recrea en el sufrimiento ajeno. Que en el reparto de neuronas no le tocó ni una de las denominadas “espejo”. En definitiva, que disfruta matando. Al menos toros, que es lo que le dejan.

Sí, no hay duda de que Usted, Señor Zamorano, era así antes, lo es ahora y continuará siéndolo, no en vano ya alanceó hasta la muerte a otro toro en la vega tordesillana en 2003. Lo desgarrador es que para aquello de lo su conciencia adolece – una patología estudiada y fácil de diagnosticar – existe la aquiescencia del sistema. Llegados a este punto, nuestro asco, nuestra rabia y nuestro dolor, no encuentran más consuelo que la certeza de lo miserable de una existencia que necesita de tales actos para alimentar su ego.

Y dado que no esperamos ni su arrepentimiento ni cambios en su conducta, no va en el fondo esta carta dirigida a Usted, incapaz como será probablemente de reflexionar sobre lo abyecto de su comportamiento, sino que es un grito a una sociedad que en su mayoría jamás disfrutaría hundiéndole a un toro una lanza en el pecho hasta atravesarle el corazón, tal y como hizo Usted esta mañana. Porque a falta de una ley que se lo prohíba, confíamos en que sean los ciudadanos de este País, especialmente sus más allegados, los encargados de recordarle que matar a Afligido no fue una heroicidad, sino una demostración de violencia, mezquindad y cobardía. Mientras tanto, siga disfrutando de tan sangriento honor, que hacerlo ya le define.

Julio Ortega Fraile
Delegado de LIBERA! en Pontevedra

Este es el artículo porque el han despedido a Pilar Rahola....

Sitio de Julia http://amigosgatosretiro.multiply.com/journal/item/224/224

ONDA CERO ha "prescindido" de Pilar Rahola por su artículo publicado en La Vanguardia dando respuesta al taurino Carlos Herrera. Este es el artículo que Pilar publicó en su día y que La Caverna ha considerado causal de despido:

La chusma

Dices que la prohibición de los toros te remite a "toda esa chusma y a toda esa basura nacionalista"
Artículos | 27/09/2011 - 00:00h

Pilar Rahola
...

Buenos días, estimado Carlos Herrera. Desde este humilde rincón me dirijo a ti desde mi condición de chusma. De "chusma" o de "basura nacionalista", para usar las dos bonitas expresiones con que nos has regalado los oídos. Has dicho en tu programa que la prohibición de los toros en Catalunya te remite a "toda esa chusma y a toda esa basura nacionalista", y has continuado con un furibundo alegato contra la decisión catalana, que bien merece las dos orejas y el rabo. No sé quién te dará el premio, pero en algunos rincones hay tanto odio hacia lo catalán, que seguro que tendrás mucho aplauso.

Por supuesto, el debate de los toros es enconado, especialmente para aquellos que no lo mezclamos con ningún bandera (también luchamos contra los correbous) y sólo queremos una sociedad más piadosa y más digna. En Catalunya, en Madrid, en tu bella Sevilla y en la China popular. Te diría, además, que el discurso nacionalista sobre los toros lo estáis haciendo desde el otro lado del puente aéreo, confundiendo un

 

polémico espectáculo con la esencia española. ¿O tenemos que recordar que el concepto de "fiesta nacional" lo inventó Franco? ¿O recordamos que España tiene una larguísima tradición de gentes contrarias a las corridas, pasando por tres reyes –Felipe V, Fernando VII y Carlos III– y acabando con la generación del 98, muy crítica con esa carnicería? ¿O recordamos que dos papas llegaron a prohibir la fiesta porque no casaba con los valores cristianos? Pero nada de esto es importante, porque donde haya una "basura catalana" para darle en el cogote, ¿para qué hablar con propiedad? Es igual que la absoluta mayoría de catalanes esté en contra, que lo esté la mayoría del Parlament y que la prohibición recoja una iniciativa popular de miles de firmas. Es igual, porque lo que huele a catalán, cuando no casa con según qué consignas, siempre es perverso. Un colega tuyo ha llegado a tildarnos de nazis, aunque no es la primera vez que esta ignominia ocurre. Y respecto a ti, ¿es necesario insultar a centenares de miles de personas porque no cuadran con tus gustos?

A partir de ahora, ¿qué harás? ¿Cuado entrevistes al pesident Mas lo presentarás como el "presidente de la chusma y la basura nacionalista"?

Claro que tal como lo trataste la última vez, todo es posible... Y a los catalanes nacionalistas que te escuchan, ¿les recordarás que son pura basura? Por otro lado, ¿hasta dónde llega la definición? ¿Somos chusma y basura sólo si estamos contra los toros, o debemos acometer otras maldades? No sé, defender el catalán o el Estatut (como hizo algún accionista de la empresa donde trabajas), o el pan con tomate. En fin, estimado Carlos, ¡basta ya! Basta ya de que sea gratis insultarnos por el solo hecho de intentar legislar nuestras propias convicciones. Basta ya porque puede que tengamos la piel muy gruesa, pero empezamos a tener memoria...

MARTES NEGRO Sobre Tordesillas

Publicado por Javier Montilla el 17/09/2011

Me repugna el primer martes de septiembre.

Eso significa que reaparecen los bárbaros y su hervidero de lanzas para perforar a un pobre toro, el triste epitafio de la exaltación de la crueldad bajo el amparo de las costumbres raciales y patrias. Eso significa que otro año la brutalidad salpica nuestra cordura. Que la crueldad más extrema, aquella que se ensaña con el más débil, muestra su faz más sanguinaria e irracional. Que llega, pues, ese martes negro en que un pobre toro es torturado lenta y atrozmente por una cuadrilla de desalmados en la Villa y Tierra de Tordesillas, en nombre de la Virgen de la Peña.

¡Cuánta impotencia siento al saber que poco se va a poder hacer! Y ahora, en el mismo tiempo en que escribo estas líneas, llega hasta mí la soledad y las lágrimas de ese animal incapaz de entender lo que le sucederá. El toro, como cada martes negro, será conducido hasta el puente, cegado por la confusión y el miedo. Al otro lado del puente, en la Vega, le esperarán centenares de caballistas y mozos, cafres al por mayor, con su odio enfermizo, provistos de lanzas que no pararán de clavarle hasta matarle. El toro agujereado sin remisión, con lanzas colgando de sus costados, lanceado una vez tras otra, derramando su sangre a borbotones, acabará languideciendo, vencido, humillado y torturado en el suelo esperando su muerte. Una muerte que seguro no entenderá, incapaz de imaginar qué argucia del destino se esconde detrás de su infortunio. Tras varios minutos de agonía y sufrimiento, uno de los mozos le dará el lanzazo mortal y el Ayuntamiento, haciendo gala de su analfabetismo funcional y moral, le otorgará una insignia de oro y una lanza de hierro forjado.

Poco importa, pues, que su origen se remonte al siglo XVI. Que sea el único que conserve la suerte de la lanzada, introducida por los árabes durante la invasión y dominio musulmán. Poco importa que el Ayuntamiento lo disfrace de Fiesta de interés cultural nacional, que se trate de una tradición que genera centenares de miles de euros para el pueblo. ¿No era también tradicional durante la Edad Media el derecho de pernada que ejercían los nobles para desvirgar a la recién casada? Por suerte, se han descubierto demasiadas cosas desde los años de Pedro I el Cruel. En Tordesillas, en cambio, no han querido evolucionar. Se vanaglorian de su patología enfermiza, aportando a la cultura y al patrimonio emocional de la sociedad una Escuela de Lanceros. A la cual asisten niños y cuyos padres se jactan de transmitir los valores psicopáticos que recibirán esas nuevas generaciones, porque piensan que sin raíces no son nada, sin ni siquiera imaginarse que esas raíces no son más que el preludio de un cementerio de chatarra. Almas incapaces de amar, de sentir piedad, de experimentar la empatía hacia el más débil.

Con todo cabría preguntarse si somos la otrora Sefarad candidatos exclusivos a un experimento sociológico de la maldad. Sinceramente, no creo que tengamos un gen exclusivo de la barbarie. En ese caso seríamos una nación cuyo estudio antropológico rompería moldes. Está claro que en España se siguen celebrando Toros de la Vega, torturas en Coria y otras salvajadas dignas de la estupidez y el salvajismo del Cromagnon. Pero en Inglaterra, por ejemplo, estos festejos de sangre eran frecuentes durante siglos.

¿No lo consideraban también una tradición? Indudablemente. Pero supieron generar un debate ético y conservar aquellas tradiciones que no suponían la tortura de un ser vivo, a imagen y semejanza de la Ilustración. La violencia y la perversidad, por lo tanto, no se pueden disfrazar de tradición. Por consiguiente, si estos hijos del Duero quieren divertirse, ¿por qué no imitan a Tarazona? Un pueblo donde sustituyeron la tradición de soltar a un preso al que los mozos arrojaban pedradas y cuchilladas en su huida por un muñeco de trapo al que ahora arrojan chocolatinas. O tal vez deberían tomar ejemplo de los habitantes de Manganeses de la Polvorosa cuyo lanzamiento de una cabra del campanario de la iglesia fue una de las cacicadas más bochornosas de la historia de este país que afortunadamente fue abolida para mayor gloria del municipio. No nos engañemos. En una sociedad con una amplia oferta de entretenimiento, ¿qué sentido tiene divertirse con estas salvajadas y qué valores nos aportan?

Sin embargo, es triste tener que rebatir continuamente la sempiterna falacia de que el toro no sufre. El axioma del terrible sufrimiento psíquico y físico que padece cualquier mamífero, cuyo sistema nervioso complejo y su umbral de dolor es similar al de los humanos, no requeriría ni un minuto de dedicación. Sin embargo, sólo la miopía intelectual, y haberla la hay en todos los extremos ideológicos, puede afirmar que un toro no sufre hasta el tuétano cuando se le clavan banderillas en el lomo, se le ensoga hasta oprimirle, se le ponen bolas de fuego hasta dejarle, en muchas ocasiones, ciego, se le clava una lanza hasta alcanzar el pulmón para desangrarlo lentamente o le gritan energúmenos que disfrutan con su dolor y su muerte. ¿Quién puede negar, a la sazón, que son miles los toros torturados hasta morir y cientos los caballos atrozmente mutilados en el mayor tejido de crueldad jamás fomentado en un ámbito cultural? Sin duda la propaganda taurina, financiada con el dinero de los contribuyentes.

Pero no. Sacamos pecho de este ritual anacrónico y consideramos una kermés autóctona el que centenares de jóvenes corran por las calles de un pueblo, gritando cual marabunta salvaje, aplaudiendo, vitoreando, aterrorizando y torturando a un pobre animal, incapaz de discernir qué le está ocurriendo. Una villa que, incapaz de reivindicar su distinción como villa plagada de riqueza, de una belleza histórica y de una monumentalidad envidiosa, opta por seguir siendo luctuosamente famosa por esa borrachera de sangre y dolor que le acerca más a primitivas civilizaciones que a una sociedad moderna. Pero no me extraña. La delgada línea que separa el ingenio del ridículo no lo es tanto como la que discurre entre la ilustración y el provincianismo. ¿O tal vez tenía razón Antonio Machado en su famoso poema sobre el Río Duero y se refería a Tordesillas cuando decía que la ciudad indiferente o cobarde vuelve la espalda y no quiere ver en su espejo su muralla desdentada? ¿Se refería quizás a su indigencia intelectual y a su falta de sensibilidad con el que es diferente?

Se pueden aportar tantas razones, en esta sociedad sin razonamientos y mucho estómago, como doctores tiene la Iglesia Católica. Iglesia que, por cierto, condenó la tauromaquia, como quedó patente en la Bula De Salutis Gregis Dominici promulgada el 1 de noviembre de 1567 por Pío V. Sin embargo, con la voz ya seca de tantos argumentos y tanto grito estéril, este país sufre una espinosa patología en relación con sus costumbres taurófilas. Es como una lacra putrefacta e insalvable, una neurona cerebral del primitivismo más atroz, aquel que lleva a cierta turba a creer que tienen que triturar a un pobre toro a lanzadas para ser más hombres. Miserables con atuendo de falsa hombría. Tenía razón el premio Nobel y padre moderno de la Etología, Konrad Lorenz, cuando afirmaba haber encontrado el eslabón perdido entre los animales y el Homo Sapiens. Él no lo sabía, pero estaba pensando en Tordesillas.pugna el primer martes de septiembre. Eso significa que reaparecen los bárbaros y su hervidero de lanzas

 

para perforar a un pobre toro, el triste epitafio de la exaltación de la crueldad bajo el amparo de las costumbres raciales y patrias. Eso significa que otro año la brutalidad salpica nuestra cordura. Que la crueldad más extrema, aquella que se ensaña con el más débil, muestra su faz más sanguinaria e irracional. Que llega, pues, ese martes negro en que un pobre toro es torturado lenta y atrozmente por una cuadrilla de desalmados en la Villa y Tierra de Tordesillas, en nombre de la Virgen de la Peña.

¡Cuánta impotencia siento al saber que poco se va a poder hacer! Y ahora, en el mismo tiempo en que escribo estas líneas, llega hasta mí la soledad y las lágrimas de ese animal incapaz de entender lo que le sucederá. El toro, como cada martes negro, será conducido hasta el puente, cegado por la confusión y el miedo. Al otro lado del puente, en la Vega, le esperarán centenares de caballistas y mozos, cafres al por mayor, con su odio enfermizo, provistos de lanzas que no pararán de clavarle hasta matarle. El toro agujereado sin remisión, con lanzas colgando de sus costados, lanceado una vez tras otra, derramando su sangre a borbotones, acabará languideciendo, vencido, humillado y torturado en el suelo esperando su muerte. Una muerte que seguro no entenderá, incapaz de imaginar qué argucia del destino se esconde detrás de su infortunio. Tras varios minutos de agonía y sufrimiento, uno de los mozos le dará el lanzazo mortal y el Ayuntamiento, haciendo gala de su analfabetismo funcional y moral, le otorgará una insignia de oro y una lanza de hierro forjado.

Poco importa, pues, que su origen se remonte al siglo XVI. Que sea el único que conserve la suerte de la lanzada, introducida por los árabes durante la invasión y dominio musulmán. Poco importa que el Ayuntamiento lo disfrace de Fiesta de interés cultural nacional, que se trate de una tradición que genera centenares de miles de euros para el pueblo. ¿No era también tradicional durante la Edad Media el derecho de pernada que ejercían los nobles para desvirgar a la recién casada? Por suerte, se han descubierto demasiadas cosas desde los años de Pedro I el Cruel. En Tordesillas, en cambio, no han querido evolucionar. Se vanaglorian de su patología enfermiza, aportando a la cultura y al patrimonio emocional de la sociedad una Escuela de Lanceros. A la cual asisten niños y cuyos padres se jactan de transmitir los valores psicopáticos que recibirán esas nuevas generaciones, porque piensan que sin raíces no son nada, sin ni siquiera imaginarse que esas raíces no son más que el preludio de un cementerio de chatarra. Almas incapaces de amar, de sentir piedad, de experimentar la empatía hacia el más débil.

Con todo cabría preguntarse si somos la otrora Sefarad candidatos exclusivos a un experimento sociológico de la maldad. Sinceramente, no creo que tengamos un gen exclusivo de la barbarie. En ese caso seríamos una nación cuyo estudio antropológico rompería moldes. Está claro que en España se siguen celebrando Toros de la Vega, torturas en Coria y otras salvajadas dignas de la estupidez y el salvajismo del Cromagnon. Pero en Inglaterra, por ejemplo, estos festejos de sangre eran frecuentes durante siglos.

¿No lo consideraban también una tradición? Indudablemente. Pero supieron generar un debate ético y conservar aquellas tradiciones que no suponían la tortura de un ser vivo, a imagen y semejanza de la Ilustración. La violencia y la perversidad, por lo tanto, no se pueden disfrazar de tradición. Por consiguiente, si estos hijos del Duero quieren divertirse, ¿por qué no imitan a Tarazona? Un pueblo donde sustituyeron la tradición de soltar a un preso al que los mozos arrojaban pedradas y cuchilladas en su huida por un muñeco de trapo al que ahora arrojan chocolatinas. O tal vez deberían tomar ejemplo de los habitantes de Manganeses de la Polvorosa cuyo lanzamiento de una cabra del campanario de la iglesia fue una de las cacicadas más bochornosas de la historia de este país que afortunadamente fue abolida para mayor gloria del municipio. No nos engañemos. En una sociedad con una amplia oferta de entretenimiento, ¿qué sentido tiene divertirse con estas salvajadas y qué valores nos aportan?

Sin embargo, es triste tener que rebatir continuamente la sempiterna falacia de que el toro no sufre. El axioma del terrible sufrimiento psíquico y físico que padece cualquier mamífero, cuyo sistema nervioso complejo y su umbral de dolor es similar al de los humanos, no requeriría ni un minuto de dedicación. Sin embargo, sólo la miopía intelectual, y haberla la hay en todos los extremos ideológicos, puede afirmar que un toro no sufre hasta el tuétano cuando se le clavan banderillas en el lomo, se le ensoga hasta oprimirle, se le ponen bolas de fuego hasta dejarle, en muchas ocasiones, ciego, se le clava una lanza hasta alcanzar el pulmón para desangrarlo lentamente o le gritan energúmenos que disfrutan con su dolor y su muerte. ¿Quién puede negar, a la sazón, que son miles los toros torturados hasta morir y cientos los caballos atrozmente mutilados en el mayor tejido de crueldad jamás fomentado en un ámbito cultural? Sin duda la propaganda taurina, financiada con el dinero de los contribuyentes.

Pero no. Sacamos pecho de este ritual anacrónico y consideramos una kermés autóctona el que centenares de jóvenes corran por las calles de un pueblo, gritando cual marabunta salvaje, aplaudiendo, vitoreando, aterrorizando y torturando a un pobre animal, incapaz de discernir qué le está ocurriendo. Una villa que, incapaz de reivindicar su distinción como villa plagada de riqueza, de una belleza histórica y de una monumentalidad envidiosa, opta por seguir siendo luctuosamente famosa por esa borrachera de sangre y dolor que le acerca más a primitivas civilizaciones que a una sociedad moderna. Pero no me extraña. La delgada línea que separa el ingenio del ridículo no lo es tanto como la que discurre entre la ilustración y el provincianismo. ¿O tal vez tenía razón Antonio Machado en su famoso poema sobre el Río Duero y se refería a Tordesillas cuando decía que la ciudad indiferente o cobarde vuelve la espalda y no quiere ver en su espejo su muralla desdentada? ¿Se refería quizás a su indigencia intelectual y a su falta de sensibilidad con el que es diferente?

Se pueden aportar tantas razones, en esta sociedad sin razonamientos y mucho estómago, como doctores tiene la Iglesia Católica. Iglesia que, por cierto, condenó la tauromaquia, como quedó patente en la Bula De Salutis Gregis Dominici promulgada el 1 de noviembre de 1567 por Pío V. Sin embargo, con la voz ya seca de tantos argumentos y tanto grito estéril, este país sufre una espinosa patología en relación con sus costumbres taurófilas. Es como una lacra putrefacta e insalvable, una neurona cerebral del primitivismo más atroz, aquel que lleva a cierta turba a creer que tienen que triturar a un pobre toro a lanzadas para ser más hombres. Miserables con atuendo de falsa hombría. Tenía razón el premio Nobel y padre moderno de la Etología, Konrad Lorenz, cuando afirmaba haber encontrado el eslabón perdido entre los animales y el Homo Sapiens. Él no lo sabía, pero estaba pensando en Tordesillas.

(Javier Montilla) Sígueme en Twitter: @montillavjavier

El silencio de los inocentes...

From: "Refugio \"KIMBA\"" <protectorakimba@hotmail.com>
Date: August 26, 2008 12:56:49 AM GMT+02:00
Subject: Fw: EL DIA DEL ORGULLO ANIMAL CANCELADO POR AMENAZAS
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From: libera
Artículo de Julio Ortega, para difundir

El Día del Orgullo Animal cancelado por amenazas

Hay dos formas de encajar las protestas: con respeto o con amenazas. La que el día 30 se iba a celebrar de forma multitudinaria en Trigueros del Valle (Valladolid), convocada por diversas asociaciones contra el maltrato animal de todo el País bajo el nombre de "Día del Orgullo Animal" (DOA) ha tenido que cancelarse por la segunda razón.
http://www.diadelorgulloanimal.org/

Ese día y con el consentimiento municipal de dicha Localidad se iban a desarrollar actos lúdicos, culturales y reivindicativos. Actuaciones musicales, obras de teatro, declamación de poemas, conferencias, mesas informativas, lectura de manifiestos y diversas actividades con el objetivo de reunir a un gran número de personas comprometidas en la lucha contra el maltrato a los animales y como llamamiento a la Sociedad para demostrar el rechazo creciente a la tortura como forma de negocio, al sufrimiento como entretenimiento o a la muerte como deporte, así como para dejar patente que no es necesario infligir dolor a un ser vivo para que un festejo resulte atractivo y que superados estos vestigios de brutalidad, los hombres deberían de ser capaces de divertirse sin que ello implique padecimiento para nadie. El DOA era una apelación a la justicia y a la prevalencia de los derechos fundamentales e inalienables de todo ser sobre los intereses particulares teñidos en este caso de repugnante abuso del hombre sobre otras especies, convertido en su verdugo cuando su capacidad de raciocinio debería de llevarle a emplear su superioridad en constituirse en su protector, porque utilizar el poder para ejercer con inmunidad el sometimiento en vez de la defensa sobre los más débiles, es un acto ruin y cobarde.

Pero el DOA ha sido cancelado por las presiones y amenazas recibidas por habitantes de Trigueros del Valle e incluso por integrantes de su Equipo de Gobierno y lanzadas desde diversos ámbitos: ciudadanos que no quieren que se prohiban esas costumbres sangrientas, círculos taurinos y hasta por parte de alcaldes de otros municipios; una suma de actitudes conminatorias que han llevado a los responsables del Ayuntamiento de Trigueros a retractarse de su ofrecimiento a una semana vista del acto con todo organizado y la difusión realizada por miedo a las represalias.

A nadie le asombra que los que encuentran placer o beneficios económicos en torturar a un toro utilicen ese tipo de estrategias para callar en la medida de lo posible la voz de los que piden el fin de tales atrocidades; su naturaleza es violenta, sus diversiones o el origen de sus ganancias también lo son y no se les puede pedir respeto cuando no lo tienen ni por la vida. Saben muy bien que jornadas como la que iba a tener lugar, sirven como vehículo de información y divulgación de las salvajadas terribles que todavía suceden en tantos puntos de nuestra geografía y en esta ocasión, la más cercana y en torno a la cual iban a girar parte de los actos del DOA, es el Toro de la Vega de Tordesillas, en el que el tercer martes de septiembre varios mozos perseguirán, como cada año, a un toro por dicha Población armados con lanzas que le clavarán una y otra vez hasta matarlo; pero no sólo han venido las intimidaciones desde adeptos al sádico Torneo del Toro Alanceado, sino también desde otros pueblos por parte de paladines de encierros, corridas y otras formas de vejación y muerte de toros incluidas en sus programas de fiestas.

 
 

Estos seres brutales, los que participan como aficionados, no tienen ni la sensibilidad ni la ética necesarias y suficientes como para comprender lo absurdo y cruel de su entretenimiento; otros, los que obtienen beneficios, simplemente anteponen su afán de lucro a cualquier consideración. Los primeros sólo piensan en dar rienda suelta a sus instintos más primarios, convirtiendo lo que ellos llaman tradición en un espectáculo de dolor y sangre acompañado, como no, de buenas cantidades de alcohol. Los segundos obtienen un rendimiento económico de toda esa monstruosidad al que no quieren renunciar en modo alguno.

Pero lo que sí va a ser digno de observar a partir de este hecho es la actitud gubernamental ante lo ocurrido. Información acerca de estas actividades legales y subvencionadas la tienen, entre otras razones porque son ellos mismos las que las autorizan; la constancia de la repulsa que merecen a la mayor parte de la gente también; la condena a los mismos desde otros países es notoria y evidente; así que ahora veremos si toman cartas en el asunto o una vez más, pasan de puntillas sobre una cuestión que ya se les está escapando de las manos y está adquiriendo un cariz muy peligroso.

Y es que en esta ocasión ha entrado en juego un factor fundamental: las amenazas. Nuestros gobernantes, si no establecen medidas efectivas de forma inmediata estarán consintiendo que se vulnere el artículo 1º de la Constitución, según el cual España se constituye como un Estado social y democrático de derecho, ya que la Carta Magna recoge en su Capítulo III como reconocido y protegido el derecho a expresar libremente los pensamientos, ideas y opiniones, así como el de reunión pacífica. En este caso, dicha libertad constitucional se ha visto coartada por amenazas vertidas desde la impunidad con la que incomprensiblemente, todavía se mueven en nuestro País amparados por la Ley, los que apoyan y practican el maltrato animal en sus diferentes formas.

No deberíamos de estar a estas alturas teniendo que convocar actos para denunciar que se sigan permitiendo festejos en los que se tortura de modo atroz a esas criaturas. Poco a poco se han ido aboliendo otros muchos pero parece que en el caso de los toros, existen razones que impiden tener con ellos la misma consideración que con otros animales y que en el colmo de la sinrazón, no es equiparable legalmente el sufrimiento de un toro al de un perro. Es un agravio comparativo y en este caso con consecuencias trágicas el que lo que no se permite con gallos, burros o cabras siga siendo válido para los astados. ¿Es que puede existir un solo motivo tanto desde la cordura como desde el Derecho para que sea maltrato animal penado en un caso y tradición consentida en otro?.

Se ha repetido hasta la saciedad por parte de expertos que la violencia con animales es muchas veces síntoma de patologías graves y señal de alarma ante posibles futuras agresiones contra seres humanos. En esta ocasión se ha alcanzado el primer estadio y la antesala del segundo; ¿van a esperar lo que tienen responsabilidades de gobierno a la muerte de personas?. No poner fin a esta situación y acabar con la actitud permisiva ante esta gente sería una negligencia con muy graves consecuencias y les daría patente de corso a esos exaltados, violentos y energúmenos capaces de meter una lanza en el cuerpo de un toro, prenderle objetos ardientes o cortarle los testículos, para seguir no sólo amenazando a aquellos que se manifiestan contra sus crueles festejos, sino para agredirlos e incluso intentar matarlos. Valga como ejemplo la tentativa de homicidio sobre un activista antitaurino el pasado Mayo en la Plaza de las Ventas, cuando un aficionado trató de soltar la cuerda desde la que pendía con su pancarta colgado en la fachada exterior del ruedo madrileño o la paliza recibida por una pareja hace pocos días, cuando fotografiaban a una vaquilla muerta durante los Bous al Carrer de Turis para obtener un documento gráfico de tal barbaridad y en un intento de los agresores de evitar a toda costa que ésta se hiciera pública. Y la última, ocurrida este mismo fin de semana, en la que dos jóvenes de la Plataforma "Barcelona Mata", que como cada domingo se reunieron de forma pacífica en la Monumental de Barcelona, fueron atacados por aficionados taurinos cuando se dirigían a la parada del autobús, golpeados salvajemente recibieron patadas, puñetazos y tuvieron que ser trasladados a un Hospital en ambulancia. También les robaron sus pertenencias y recibieron amenazas de muerte para ellos y su familia.

En ciertos sectores sobre todo de pueblos de la zona de influencia de Trigueros del Valle ha sentado muy mal el ofrecimiento de la Localidad para celebrar en ella el DOA. Lo que iba a haber sido un encuentro cultural y de reivindicación apoyado por el Grupo de Gobierno del Pueblo, se ha convertido en el origen de amenazas hacia algunos de sus habitantes y regidores, que al final se han visto obligados a pedir a la Organización que no se lleve a cabo allí porque tienen miedo, miedo de ser objeto de agresiones y represalias por parte de los que llevan la violencia en sus venas. Ese es el motivo por el que en Tordesillas, como en otros lugares donde están tan arraigadas estas tradiciones sangrientas, nadie se atreve a alzar la voz en contra y eso que a muchos de sus vecinos les repugnan, pero cuando se es objeto de conminación por parte de aquellos con los que has de convivir, no es fácil sacudirse el temor a la venganza y más cuando han demostrado que la vehemencia y el ensañamiento son para ellos actitudes y comportamientos naturales. A tal punto llega el fanatismo y la falta de escrúpulos de estos individuos, que corrió en sus círculos la idea de acudir el 30 de Agosto a Trigueros, en plena celebración del DOA y dejar en la Localidad varios cadáveres de animales que previamente habrían matado a tiros, en un acto de provocación y de bajeza moral incalificable sabiendo el dolor y rabia que tal hecho suscitaría entre los asistentes al encuentro. Ante la petición del Ayuntamiento de la Localidad que había tenido la gentileza de acoger el evento, la Organización del mismo lo ha suspendido tanto por no causar perjuicio alguno a un Pueblo que apuesta por la convivencia y el derecho a la vida, así como por no caer en las cobardes incitaciones de los que buscan el enfrentamiento a falta de argumentos.

Dejo para terminar y como muestra un comentario colgado en el foro del Patronato del Toro de la Vega con el consentimiento de los administradores de la Página y que sigue expuesto en la misma, lo que es prueba fehaciente de su criterio condescendiente en lo que a las amenazas se refiere. Si nuestros gobernantes, después de saber todo lo ocurrido y de leer esto siguen sin hacer nada al respecto, estarán pasando de la desidia a un comportamiento que raya una negligencia intolerable y que ya está teniendo resultados trágicos cada vez con más frecuencia y de mayor alcance.

Extraído del Patronato del Toro de la Vega:
www.patronatodeltorodelavega.com

De:QUININ Date:24/08/2008 Time: 09:40:48

Comentarios

TORDESILLANOS:

Os escribo desde la clandestinidad, soy el combatiente Quinin y a mis ordenes tengo una serie de grupos adiestrados en la guerra de guerrillas. Solamente os pedimos que el domingo 31 de agosto hagais vida normal, vayais a los encierros con normalidad, acudais a las piscinas, salgais a tomar vuestros vinos como cada domingo y no bajeis ni a ver cuantos autobuses vienen, ni cuanto guardia mandan los despostas del gobierno. La fiesta empieza cuando se acaba la manifestacion, quedan muchos kilomentros para llegar a sus casas, ahí empieza nuestro trabajo, no sabran ni donde estaremos esperandoles, ahí no tienen guardia para defenderse. No os preocupeis, tambien tenemos nuestros infiltrados en Trigueros del Valle, y su corporacion que vaya rezando (que lo dudo porque seguro que no cree)porque va a ser su propia gente la que les van a pedir justicia. Sabreis de nosotros, estaremos en contacto. Al cerdo como mejor se le da caza es cuando come y esta tranquilo. Vamos a ser su peor pesadilla, nos sentiran, nos notaran, oiran hasta nuestra respiracion, pero no sabran de donde salimos. Nos vemos en EL INFIERNO.

Julio Ortega Fraile

www.findelmaltratoanimal.blogspot.com

FOTOS PROTESTA: BARCELONA CONTRA TORO DEL "ACERICO" EN CORIA (CACERES)

-----Mensaje original-----
De: libera [mailto:noticias@liberaong.org]
Enviado el: lunes, 23 de junio de 2008 22:21
Para: noticias@liberaong.org
Asunto: FOTOS PROTESTA BCN CONTRA TORO DEL "ACERICO" EN CORIA (CACERES)

Alrededor de 100 personas nos concentramos ante la Casa de Extremadura en Barcelona el pasado sábado para protestar por una de las "fiestas" más salvajes (aunque no la única) de todo el Estado español.
Libera! agradece sinceramente la presencia de todos los activistas que acudieron a nuestro urgente llamamiento. Esta protesta debía ser enviada al programa CQC, que tiene en preparación un programa especial sobre el maltrato a los animales en nuestro país.
También agradecemos la presencia de Eloy en todos los actos animalistas, que nos hace el regalo de sus fotos.

La Rioja enseña a los niños a maltratar a toros, cerdos y jabalíes (bebés). Estollo: para el sábado se ha previsto la misa de Acción de Gracias con procesión, seguida por la "suelta de vaquilla y jabalí" patrocinado por 'La Santa'.
Foto: fiestas de Alfaro, 2014........................¡¡ DE VERGÜENZA !!!